Imagen de Portomarín.
3 diciembre, 2025
La temporada navideña ya se siente en las ciudades: luces, compras, comilonas y compromisos. Sin embargo, para quienes buscan disfrutar de la Navidad de manera más auténtica y tranquila, los Pueblos Mágicos de España ofrecen una alternativa perfecta. Alejados del bullicio urbano, estos destinos rurales permiten vivir las fiestas de fin de año con calma, rodeados de tradiciones, gastronomía local y paisajes que parecen sacados de una postal.
Airbnb, en colaboración con la red Pueblos Mágicos de España, ha seleccionado diez localidades ideales para disfrutar de unas fiestas sin prisas, con belenes, mercadillos y actividades para toda la familia, de entre los que destaca, precisamente en clave gallega, la presencia de un tradicional enclave del Camino como Portomarín.
“Para nosotros es un orgullo que se ponga el foco en estas localidades y en la manera tan especial en la que en los pueblos viven estas fechas. Esto nos permite mostrar el valor real del mundo rural, acercar sus tradiciones a nuevos viajeros y apoyar a los pequeños municipios en su esfuerzo diario por mantener vivo su patrimonio cultural y su economía”, señala Francisco J. Martín, presidente de Pueblos Mágicos.
Iznájar (Córdoba, Andalucía)
En la Subbética Cordobesa, Iznájar combina casas blancas y calles que llegan al embalse con una Navidad llena de música. Las pandillas locales recorren las calles cantando coplas al son de guitarras y panderetas, mientras la tradicional “subida de la borriquita” y la misa del gallo mantienen viva la esencia andaluza de estas fiestas.
Uncastillo (Zaragoza, Aragón)
Este pueblo del prepirineo aragonés, coronado por un castillo, se llena de vida en Navidad con belenes, música en directo y mercadillos repletos de artesanía y productos locales. Su casco antiguo invita a pasear y disfrutar del ambiente medieval y festivo.
Cangas de Onís (Asturias)
Puerta de entrada a los Picos de Europa y los Lagos de Covadonga, Cangas de Onís inicia la Navidad con el encendido de luces junto al histórico Puente Romano. Su programación incluye belenes, conciertos, rutas familiares y actividades en la naturaleza, convirtiéndolo en un destino ideal para disfrutar con niños.
El Borge (Málaga, Andalucía)
Entre viñedos, El Borge vive la Navidad con luces y música en la plaza principal. En Nochevieja, los vecinos celebran el cambio de año de manera singular: sustituyen las tradicionales uvas por pasas, en homenaje a su tradición vitivinícola.
Belmonte (Cuenca, Castilla-La Mancha)
Con un belén de 25 m² y más de 200 figuras en la Plaza Mayor, Belmonte se ha consolidado como un referente navideño. Además de talleres, conciertos y actividades familiares, el pueblo organiza una quedada ciclista navideña que anima sus calles.
Vilaller (Lleida, Cataluña)
En el Pirineo catalán, Vilaller ofrece una estampa de invierno perfecta, con tejados nevados y chimeneas humeantes. La sencillez y la calma de este pueblo permiten vivir una Navidad tranquila, en contacto con la naturaleza.
Portomarín (Lugo, Galicia)
Parada habitual del Camino de Santiago, Portomarín combina arquitectura tradicional gallega con vistas sobre el embalse del Miño. Durante las fiestas, su plaza se ilumina con un árbol de diez metros y acoge chocolatadas y actividades para todos los públicos.
San Martín de Valdeiglesias (Comunidad de Madrid)
A solo una hora de la capital, San Martín de Valdeiglesias ofrece talleres infantiles, mercadillos, espectáculos musicales y un parque temático navideño, ideal para quienes buscan una escapada cercana.
Casarabonela (Málaga, Andalucía)
Este pueblo andaluz celebra la Navidad con la tradicional Fiesta de los Rondeles, una procesión nocturna en la que los vecinos portan capachos encendidos que llenan las calles de luz y magia.
Elciego (País Vasco, Rioja Alavesa)
Elciego destaca por su belén que reproduce con todo detalle sus calles, bodegas y casas. Durante las fiestas, su casco histórico entre viñedos se convierte en el escenario perfecto para disfrutar de actividades culturales y gastronómicas.
La colaboración entre Airbnb y Pueblos Mágicos busca fomentar un turismo más disperso y sostenible, que impulse la economía local y acerque a los viajeros a la vida de estas comunidades. “Los Pueblos Mágicos conservan tradiciones que han pasado de generación en generación y que hoy siguen reuniendo a familias, vecinos y visitantes en torno a la música, la luz y la hospitalidad. Queremos que quienes viajen descubran no solo un destino sino una comunidad”, explica Jaime Rodríguez de Santiago, director general de Airbnb para España y Portugal.
Una persona ha fallecido y otras siete han resultado heridas de diversa consideración, todas de una misma familia procedente de Vizcaya, en una colisión registrada este lunes en la carretera N-260a (eje pirenaico) entre los dos turismos en el que viajaban estas personas con otro que circulaba en dirección contraria, a su paso por el municipio de Biescas (Huesca). EFE/Guardia Civil