Sala de espera en un centro hospitalario.
16 julio, 2024
Un paciente de cáncer lleva esperando 235 días para una intervención quirúrgica maxilofacial en el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela (CHUS), según ha denunciado este martes la Asociación de Pacientes y Usuarios del CHUS.
El paciente, que fue operado de cáncer de lengua hace tres años y actualmente utiliza una sonda nasogástrica y una placa metálica de contención facial, sufre «abandono asistencial del servicio de cirugía oral y maxilofacial», señala la asociación.
Según el comunicado de la entidad, al paciente le diagnosticaron «osteonecrosis» y le reemplazaron la placa de titanio en la mandíbula inferior. Sin embargo, posteriormente los médicos decidieron retirarla debido a complicaciones como inflamación y dolor, una situación que persiste desde hace ocho meses.
El comunicado también menciona que un anestesista no retiró inicialmente la medicación que el paciente tomaba tras un ictus sufrido hace seis años, lo que llevó a la suspensión de la operación programada. La siguiente intervención, prevista para junio, también fue cancelada porque el cirujano no tenía un quirófano asignado y luego se fue de vacaciones durante quince días.
«Espero que esta situación de abandono asistencial, que supera lo tolerable, se conozca y se ponga fin a mi martirio», declaró el paciente, identificado como V.M.A.P., quien asegura estar sufriendo un «deterioro físico no compatible con una vida digna».
La Asociación de Pacientes y Usuarios del CHUS denuncia este caso como representativo de otros pacientes que «no son atendidos dentro de los plazos clínicamente fijados». Acusa a la gerencia del CHUS y al Sergas, el gestor de los hospitales y centros de salud públicos en Galicia, de actuar «al margen de los criterios médicos», causando «daño físico y moral» que merece rechazo social.
En este contexto, la asociación exige al CHUS y al Sergas que realicen la intervención quirúrgica a V.M.A.P. «proporcionando los medios adicionales necesarios» y que respeten los «tiempos máximos de espera previstos» para todos los pacientes que necesitan cirugía.