Corte en el túnel del Hórreo.
2 diciembre, 2025
La alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, ha criticado el cierre del túnel del Hórreo durante la noche del lunes, atribuyéndolo a una “medida de presión” por parte de la policía, y lo ha calificado de “lamentable” al generar una “molestia clara” para la ciudadanía.
“No puedo hacer otra cosa en este momento más que lamentar que se produjese y que se haga como medida de presión”, declaró la regidora al ser cuestionada sobre el incidente. Sanmartín subrayó que la decisión “no tiene lógica ninguna”, señalando que, aunque se están negociando mejoras laborales para los agentes, existe un colectivo que se está negando a realizar ciertos servicios que hacían hasta ahora.
La alcaldesa apeló a la negociación y confió en que la próxima reunión prevista para el miércoles cuente con la asistencia de todas las organizaciones sindicales, a diferencia del encuentro anterior en el que Comisiones Obreras no participó.
Por su parte, el concejal del Partido Popular, José Ramón de la Fuente, criticó que los problemas derivados de la falta de policías y bomberos son “reiterados e inadmisibles”, y cuestionó la gestión del gobierno municipal: “Según ellos no hay dinero, aunque sí existen fondos para agrandar la agencia de contratación de miembros del BNG en el Ayuntamiento”, afirmó.
Además, Gonzalo Muíños, portavoz de los concejales no adscritos, exigió a la alcaldesa “soluciones inmediatas” y un acuerdo urgente con los sindicatos, advirtiendo que “o solucionan la crisis con policía y bomberos cuanto antes o la señora Sanmartín deberá ofrecer algún cambio en su gobierno”.
Este episodio supone el segundo cierre del túnel del Hórreo en apenas una semana. El último tuvo lugar la noche del pasado día 26 de noviembre, lo que agentes consultados por este mismo diario calificaron como síntoma de un problema estructural. La vía tuvo que cerrarse durante la noche al no haber ningún agente disponible con la formación necesaria para supervisar la infraestructura desde la sala de pantallas, que opera bajo estrictos protocolos de seguridad que requieren vigilancia permanente.
Actualmente, solo doce policías cuentan con la formación necesaria para operar la sala del túnel, pero cada uno trabaja en su propio turno, sin margen para cubrir imprevistos. La situación se agrava por la limitación de días libres, restringidos a casos excepcionales que aumentan a su vez la rigidez del servicio.
Otro de los puntos de conflicto es el pago de horas extra. Una sentencia obliga al Concello a abonarlas al precio real de la hora ordinaria, pero los agentes denuncian que el incremento aplicado por el gobierno municipal fue mínimo, apenas un céntimo por encima del valor ordinario, lo que consideran insuficiente para garantizar la cobertura de servicios urgentes.