18 noviembre, 2025
Un reciente estudio liderado por la Universidad de Santiago de Compostela (USC), en colaboración con la Czech University of Life Sciences Prague, ha detectado un cambio significativo en el origen del plomo presente en las algas pardas del género Fucus spp. en las costas gallegas. El hallazgo, publicado en la prestigiosa revista científica Journal of Hazardous Materials, constituye una prueba simbólica de la eficacia de las políticas globales para reducir las emisiones de plomo, al mismo tiempo que advierte sobre nuevos desafíos ambientales.
El equipo de investigación, liderado por Carme Pacín de la USC, analizó muestras del alga Fucus spp. —dominante en los ecosistemas costeros gallegos y conocida por su capacidad de actuar como biomonitor al acumular metales pesados— recogidas entre 1990 y 2021 en Galicia.
El estudio no solo se centró en la concentración de plomo, sino, crucialmente, en el análisis de sus isótopos. Los datos revelaron que, si bien la concentración total de plomo en las algas mostró solo un ligero descenso no significativo (aproximadamente un 21,9%) durante las tres décadas, la composición isotópica sí mostró una transformación radical.
Los resultados isotópicos demuestran un claro cambio en el origen del plomo. Se ha pasado de un predominio de fuentes antropogénicas —vinculadas históricamente a la quema de carbón y, especialmente, al uso de la gasolina con plomo— a un creciente predominio de plomo de origen natural o sedimentario.
Esta transición, según explica la investigadora Pacín, es una clara señal de que “las políticas para reducir las emisiones de plomo, sobre todo la prohibición en el ámbito mundial del uso de la gasolina con plomo, están teniendo efecto”.
A pesar del éxito de las políticas de control, la investigación subraya una complicación. El leve descenso en la concentración total de plomo podría deberse a que el aumento de la biodisponibilidad de plomo natural está compensando parte del beneficio de la reducción de las emisiones industriales.
Pacín apunta que este aumento en la biodisponibilidad podría estar asociado a procesos de cambio global, como la acidificación oceánica o alteraciones en la dinámica de sedimentos.
El equipo investigador enfatiza que la clave del estudio reside en el uso de los enfoques isotópicos, los cuales ofrecen una comprensión “mucho más fina de las fuentes y destinos de los contaminantes” que si solo se dependiera de las concentraciones de metales, que pueden llevar a interpretaciones erróneas.
El trabajo, que además registra las concentraciones más elevadas en las zonas internas de las rías, aporta una referencia isotópica valiosa para una región donde estos datos eran escasos.
Sus conclusiones tienen implicaciones directas en la gestión ambiental y la evaluación de riesgos: las medidas de control de la contaminación son efectivas, pero el cambio ambiental global modula la exposición biológica a los metales. El estudio hace hincapié en la necesidad de una vigilancia continua a largo plazo para trazar las dinámicas del plomo en un contexto de cambio climático.