30 noviembre, 2025
La conselleira de Política Social, Fabiola García, ha acusado este domingo al BNG y al sindicato nacionalista CIG de “utilizar de forma política” el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el 25N, con el objetivo de “atacar” al PP y al Gobierno gallego. Las declaraciones llegan después del tenso escrache vivido el pasado martes ante la sede del Partido Popular de Santiago, en plena jornada reivindicativa contra la violencia machista.
En una entrevista en la Cadena SER, García lamentó que tanto la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, como la alcaldesa compostelana, Goretti Sanmartín, no hayan condenado la protesta de la CIG, que culminó frente a la sede popular en la calle San Pedro de Mezonzo y que obligó a desplegar un amplio operativo policial. “Es lamentable que se utilice el 25N para atacar a una mujer”, afirmó, en referencia a las pancartas que mostraban su imagen durante la concentración. “Tenemos que estar unidas, pero no cruzar líneas rojas como está haciendo en estos momentos un sindicato como la CIG”, añadió.
En este sentido, García insistió en que el 25N “no es una fecha para utilizar de forma política ni culpar a nadie”, sino un día para que las mujeres estén “juntas” contra la violencia machista. También reivindicó las acciones impulsadas por la Xunta, como la futura ley de violencia digital, más de cuatrocientas actividades de asesoramiento y prevención en toda Galicia y la próxima puesta en marcha de los CIM móviles para atender a mujeres del rural.
Preguntada por el desacuerdo con el PSdeG que volvió a impedir, un año más, la aprobación de una declaración institucional en el Parlamento gallego con motivo del 25N, la conselleira apeló al entendimiento: “Hay que seguir siempre dialogando”.
Respecto a la polémica despedida entre aplausos al exconselleiro Villares tras su imputación, García afirmó que la Xunta está “al lado de todas las víctimas” y pidió “máximo respeto” hacia el proceso judicial.
La protesta convocada por la CIG y respaldada por el BNG terminó con tensión ante la sede del PP en Santiago, donde cinco unidades de la UIP tuvieron que formar un cordón policial. Varias trabajadoras y militantes se refugiaron dentro del edificio ante los gritos y consignas dirigidas contra el partido y sus dirigentes. Los manifestantes pegaron carteles acusando a Alfonso Rueda y a la conselleira Fabiola García de “violencia institucional”. La CIG justificó el escrache como respuesta al apoyo del presidente de la Xunta al exconselleiro Alfonso Villares, investigado por una presunta agresión sexual.
No es la primera vez que la CIG dirige sus ataques contra la conselleira Fabiola García. La tensión entre el sindicato y la titular de Política Social se incrementó recientemente tras la difusión de una caricatura que generó una fuerte controversia política. En el cartel, elaborado por la sección de Administración Autonómica de la CIG, se representaba a García sentada de forma despreocupada en un sillón, con los pies en alto y sosteniendo un bolso de lujo, mientras un trabajador fuera de escena advertía: “Señora Fabiola, otra vez esos trabajadores de residencias de mayores pidiendo más personal para atender los ingresos psiquiátricos”. La caricatura mostraba a la conselleira respondiendo con desdén: “Buff, me aburren… Dígales que no molesten y se pongan a trabajar como yo… ¡Las rebajas me matan!”, acompañando dicho diálogo con una estética que parodiaba una evidente frivolidad.
García confesó entonces sentirse “muy dolida” por la ausencia de una condena por parte de, entre otros, la líder del BNG, Ana Pontón, a quien acusó de no denunciar lo que calificó como una muestra evidente de “machismo nacionalista”. La conselleira advirtió además de que mensajes como este no solo exceden la crítica política, sino que banalizan la lucha por la igualdad y contradicen el espíritu de fechas como el 8M o el mentado 25N, recordando además que las reivindicaciones feministas “carecen de sentido si las propias mujeres no se apoyan entre sí frente a actitudes machistas”.