7 noviembre, 2025
Compostela presentó este viernes su nueva campaña institucional con motivo del 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Bajo el lema “Non é un trend, é violencia dixital”, la iniciativa pone el foco en las agresiones machistas que se producen a través das redes sociais, un fenómeno cada vez máis estendido entre a mocidade e que, segundo o consistorio, continúa “trivializándose” na esfera pública.
La alcaldesa, Goretti Sanmartín, acompañada por la directora de Políticas Sociocomunitarias, Clara Ortega, y la jefa de Servicio de Acción Social, Teresa Furelos, explicó que el objetivo principal es visibilizar conductas normalizadas en el entorno digital: comentarios ofensivos, control social disfrazado de humor, difusión de imágenes íntimas sin consentimiento o humillaciones públicas. “Determinados comportamientos parecen aceptarse sin mayor importancia, cuando reproducen el desprecio hacia las mujeres”, advirtió la regidora, quien mantiene directamente las competencias municipales en materia de igualdad.
Sanmartín alertó, además, del auge del negacionismo de la violencia de género entre sectores juveniles, recordando que el machismo “no desaparece, sino que se adapta” a los nuevos lenguajes y tecnologías. Según datos manejados por el Ayuntamiento, el 68% de las mujeres gallegas han sufrido algún tipo de violencia digital.
La campaña municipal subraya que plataformas como redes sociales, aplicaciones de mensajería, foros anónimos o videojuegos en línea se han convertido en espacios donde se amplifican las desigualdades de género. Conceptos como sexpreading, stalkeo o sexhumillación conviven con expresiones aparentemente inocuas pero cargadas de misoginia, utilizadas con frecuencia por adolescentes y desconocidas para buena parte de la población adulta.
Los datos corroboran la preocupación institucional. El informe Generación expuesta: jóvenes frente a la violencia sexual digital señala que el 60,6% de la juventud reconoce haber sufrido alguna forma de violencia sexual digital, especialmente mujeres. Entre ellas, casi un tercio recibió contenido sexual no solicitado y un 23,6% padeció hasta tres modalidades distintas de agresión. La mayoría de estos episodios se producen en redes sociales (39,7%) y servicios de mensajería (34,9%), generalmente perpetrados por personas conocidas.
En el ámbito local, el Centro de Información ás Mulleres (CIM) ha atendido en lo que va de año 186 usuarias, de las cuales 101 son nuevos casos. Aunque la franja mayoritaria se sitúa entre los 26 y los 45 años, el Ayuntamiento reconoce que la población menor de 25 continúa siendo la menos alcanzada por las acciones preventivas. Por ello, la Mesa de Coordinación Interinstitucional contra la Violencia de Género acordó intensificar la difusión de recursos dirigidos a adolescentes y jóvenes.
Sanmartín adelantó que el Concello desarrollará en los próximos meses acciones específicas de sensibilización para dar a conocer los servicios del CIM entre este colectivo.
La iniciativa tendrá una fuerte presencia en redes sociales, aunque también se apoyará en carteles, publicidad en la vía pública y autobuses urbanos. Las entidades interesadas en colaborar podrán recoger material entre el 10 y el 24 de noviembre en el CIM y en la Casa Xohana Torres, en horarios previamente establecidos.
La campaña está dirigida a todas las edades, con un doble objetivo: que la juventud identifique y denuncie conductas en línea, y que la ciudadanía adulta comprenda estas nuevas manifestaciones de violencia, muchas veces invisibilizadas por desconocimiento.
El Concello recuerda que las redes son hoy un espacio central de socialización en el que se reproducen patrones de control, insulto y humillación. La campaña se prolongará durante cuatro semanas, culminando el propio 25 de noviembre con un acto institucional y la lectura de la declaración aprobada por unanimidad en el último pleno municipal.
La alcaldesa animó asimismo a la ciudadanía compostelana a participar en las movilizaciones convocadas por el movimiento feminista. “Educar, respetar y actuar frente a cualquier forma de violencia contra las mujeres, dentro y fuera de las pantallas, é unha responsabilidade colectiva”, concluyó.