16 noviembre, 2025
La Xunta de Galicia ha seleccionado el proyecto A auga é un intre que aprendeu a quedar como ganador del Concurso de Intervenciones Artísticas en los espacios exteriores del Gaiás, convocado entre los participantes del XV Encontro de Artistas Novos (EAN15). La propuesta, firmada por el diseñador gráfico y artista visual Diego Lara, transformará la laguna del Jardín Literario de la Cidade da Cultura mediante la instalación de dos islas flotantes construidas en madera de castaño, un material profundamente ligado a la tradición gallega.
El concurso, concebido para impulsar el talento joven y otorgar visibilidad a creadores emergentes, amplía este año su ámbito de actuación más allá de las Torres Hejduk para intervenir otros espacios exteriores del complejo cultural. En la elección del proyecto ganador se tuvieron especialmente en cuenta los criterios de sostenibilidad, accesibilidad y acción social, en consonancia con los objetivos de la Lei de Cultura Inclusiva e Accesible de Galicia.
La intervención diseñada por Diego Lara propone una lectura contemporánea del territorio, entendido como un paisaje híbrido donde confluyen la naturaleza y la acción humana. El artista plantea la construcción de dos estructuras circulares de 1,4 metros de diámetro que flotarán en la laguna sin puntos de anclaje, desplazándose lentamente al compás del viento.
Ambas piezas serán elaboradas en madera laminada de castaño, ensamblada con técnicas tradicionales de carpintería naval. Este material, emblemático en la arquitectura popular y en la construcción marítima de Galicia, destaca por su resistencia a la humedad y su baja densidad, cualidades que lo convierten en idóneo para espacios exteriores. El propio envejecimiento natural de la madera, acelerado por el contacto con el agua, forma parte del proceso estético y conceptual de la obra, que incorpora el paso del tiempo como elemento transformador.
La instalación, concebida como una obra efímera, será inaugurada en el verano de 2026. Su objetivo es provocar un cambio de mirada sobre el territorio, activando la reflexión acerca del espacio común como lugar de encuentro, memoria compartida y responsabilidad colectiva.
En un contexto marcado por la crisis ecológica, el proyecto utiliza el agua como metáfora y como superficie de diálogo entre el patrimonio natural y cultural de Galicia y los retos medioambientales actuales. El movimiento pausado de las estructuras flotantes aspira a generar una experiencia contemplativa que conecte al visitante con el paisaje y con la fragilidad de los ecosistemas.
En medio del bosque de robles más grande y bello de Galicia, a dos leguas de Santiago, se alza, en las encantadoras orillas del río Tambre, este plácido Asilo, regalado por la Condesa de Bugallal para retiro de los ancianos pobres de Viana do Bolo y Ponteareas, pueblos de los Condes. Acaba de ser inaugurado (año 1919). Fotos: J. Solá (Vida Gallega) y AG