16 noviembre, 2025
El festival Cineuropa dedicará una de sus veladas más singulares al centenario de la primera adaptación cinematográfica de La casa de la Troya, la célebre novela universitaria de Alejandro Pérez Lugín. La película, dirigida por el propio escritor y rodada en Galicia en 1924, podrá verse este lunes 17 de noviembre, a las 21:00 horas, en el Teatro Principal, uno de los escenarios reales que aparecen en el filme. La entrada será gratuita, previa retirada de invitación en el propio Teatro Principal, el Salón Teatro o la Zona C.
Estrenada en 1925 en el Teatro de la Zarzuela de Madrid y poco después en Santiago de Compostela, la cinta se convirtió en una de las primeras superproducciones del cine mudo español. Su éxito fue inmediato: recorrió salas de todo el país y llegó incluso a cruzar el Atlántico para proyectarse en el prestigioso Carnegie Hall de Nueva York, dejando una huella profunda en la historia del cine gallego.
Rodada íntegramente en localizaciones de Santiago y otros puntos de Galicia, La casa de la Troya ofrece una valiosa mirada á sociedade galega de comezos do século XX. Sus imágenes capturan paisajes, arquitectura y modos de vida en un momento de transformación, convirtiendo la película en un documento visual excepcional del ambiente compostelano y del universo estudiantil de la época.
Con motivo de este centenario, la proyección —de 2 horas y 10 minutos— contará con una banda sonora creada especialmente para la ocasión. La música en directo correrá a cargo del compositor y pianista vigués Brais González, acompañado por la flautista Laura Lorenzo y la contrabajista Raquel Miguélez.
A esta interpretación se sumará en varios momentos la agrupación Troyanos de Compostela, formada en 2013 y vinculada al Museo Casa de la Troya. Su labor se centra en recuperar e difundir la música para instrumentos de pulso y púa que interpretaban las tunas compostelanas entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, el mismo contexto histórico en el que transcurren la novela y la película.
Ambientada en el Santiago de Compostela de principios del siglo XX, La casa de la Troya narra la historia de Gerardo Roquer, un joven madrileño despreocupado que llega a la famosa pensión estudiantil que da título a la obra. Allí convive con un grupo de compañeros tan bohemios como rebeldes y ve cómo su vida da un giro inesperado al enamorarse de Carmiña, una joven compostelana cuya inocencia y honestidad le llevan a replantearse su actitud frívola y su incierto futuro. Entre serenatas, fiestas universitarias y alborotos estudiantiles, la película ofrece un retrato cálido, humorístico y costumbrista del ambiente universitario de la ciudad.