6 noviembre, 2025
La Universidad de Santiago de Compostela (USC) suma un nuevo hito en su actividad investigadora. Los científicos Jaime Álvarez-Muñiz, perteneciente al Instituto Galego de Física de Altas Enerxías (IGFAE), y Javier Montenegro, investigador del Centro Singular de Investigación en Química Biolóxica e Materiais Moleculares (CiQUS), han obtenido sendas Synergy Grants otorgadas por el European Research Council (ERC), una de las convocatorias más competitivas de Europa. De las 712 propuestas presentadas en 2025, únicamente 66 resultaron seleccionadas, dos de ellas coordinadas desde la institución compostelana.
Estas ayudas promueven la colaboración internacional entre grupos de investigación de primera línea, favoreciendo avances disruptivos mediante la combinación de conocimientos, experiencia técnica y recursos científicos. Los nuevos galardones se suman a las Synergy Grants ya en marcha en la USC, vinculadas a los proyectos WATCH y MolDAM, consolidando a la universidad como referente estatal en captación de fondos europeos de alto impacto.
Coordinado por Javier Montenegro, el proyecto CARAMEL (Covalent Chaotropic Membrane Transport for Biotherapeutic Delivery) recibirá un total de 10 millones de euros de financiación. En él participan, además del CiQUS, equipos de la Constructor University (Alemania), la Universidad de Berna (Suiza) y la Philipps-Universität Marburg (Alemania). Cada institución contará con aproximadamente 2,5 millones de euros durante los próximos seis años.
El objetivo es abordar un desafío clínico decisivo: lograr que determinados fármacos biotecnológicos —como péptidos y proteínas impermeables— puedan atravesar la membrana celular para actuar directamente en el interior de la célula. Este tipo de moléculas, con enorme potencial terapéutico, permanecen hoy limitadas por su imposibilidad de penetración.
CARAMEL propone una estrategia revolucionaria basada en la caotropicidad, un fenómeno recientemente descrito que cuestiona los paradigmas clásicos del transporte molecular. El laboratorio de Montenegro, reconocido previamente con una Starting Grant del ERC (2015) y ayudas del Consejo Europeo de Innovación, tratará de establecer las bases químicas para habilitar estas terapias futuras.
“El mérito es compartido”, señala Montenegro. “Este proyecto es posible gracias al entorno creativo del CiQUS y al trabajo de nuestro grupo, especialmente de la doctora Irene Lostalé Seijo, clave en la parte biológica”. El investigador, formado en Cambridge, el Scripps Research Institute y la Universidad de Ginebra, pertenece actualmente al programa autonómico Oportunius para retención de talento.
Por su parte, el proyecto HERON (Hybrid Elevated Radio Observatory for Neutrinos), liderado en España por Jaime Álvarez-Muñiz, contará con una financiación total de 14 millones de euros. Su propósito es construir un nuevo observatorio en una zona montañosa de la provincia argentina de San Juan, próximo a los Andes, destinado a detectar neutrinos de energía ultra-alta: partículas esquivas, sin carga eléctrica y con masa infinitesimal, capaces de atravesar galaxias enteras sin interactuar.
El equipo internacional está coordinado por la astrofísica Kumiko Kotera (Institut d’Astrophysique de Paris, CNRS), e integra también a investigadoras de la Pennsylvania State University y la Université Sorbonne de París. Con una sensibilidad entre 10 y 20 veces superior a la de los detectores actuales, HERON se convertirá en el instrumento más avanzado del mundo para observar estos fenómenos extremos.
El observatorio empleará una red de antenas distribuidas a lo largo de 72 kilómetros, capaces de registrar destellos de radio producidos cuando los neutrinos chocan contra la corteza terrestre. Detectar estas señales, brevísimas y difíciles de captar, podría aportar información sobre explosiones estelares, colisiones de estrellas de neutrones o chorros emitidos por agujeros negros.
“Llevamos más de 25 años investigando cómo detectar estas partículas mediante señales de radio”, explica Álvarez-Muñiz. Profesor desde 2023, licenciado en Santiago y con experiencia posdoctoral en Estados Unidos, es actualmente una referencia en el estudio de los rayos cósmicos y los neutrinos de ultra-alta energía. Participa desde 2008 en el Observatorio Pierre Auger, también en Argentina, y acumula casi 200 publicaciones científicas.