Lenny Wilkens, en una imagen de archivo
10 noviembre, 2025
Lenny Wilkens, una de las leyendas del básquetbol de los Estados Unidos, a los 88 años. Entre sus máximos logros durante su carrera, es uno de los pocos que ostenta haber ingresado al Salón de la Fama como jugador y entrenador. Además, le dio el único título a los Seattle Supersonics, a los que llevó al anillo en 1979.
Wilkens nació en Brooklyn y tuvo una dilatada carrera como jugador que lo llevó a pasar por franquicias como St. Louis Hawks, Cleveland Cavaliers y Portland Trail Blazers. Sin embargo, Lenny forjó un vínculo inquebrantable con Seattle desde su llegada en 1968 como base de los Supersonics. A los 31 años, con ocho temporadas y cinco participaciones en el All-Star Game, se convirtió en la primera gran figura de una franquicia incipiente. Un año después,asumió el doble rol de jugador y entrenador y en tres de sus cuatro temporadas como jugador en Seattle fue seleccionado nuevamente para el Juego de las Estrellas. Su carrera como jugador culminó tras dos temporadas en Cleveland y un último año en Portland, con promedios de 16,5 puntos y 6,7 asistencias, y un segundo puesto en la votación al Jugador Más Valioso en la temporada 1967-68, detrás de Wilt Chamberlain.
La consagración de Wilkens como miembro del Salón de la Fama llegó en 1989, en reconocimiento a una trayectoria que incluyó nueve apariciones en el All-Star y su inclusión en el equipo del 75º aniversario de la NBA. Nueve años después, en 1998, fue nuevamente condecorado, esta vez como entrenador. “Es algo que nunca soñé. ¿Cómo podría uno soñar con estar en el Salón de la Fama como jugador y como entrenador? Aunque siempre animo a los jóvenes a aceptar desafíos y a soñar en grande, esto es un sueño hecho realidad para mí”, expresó el técnico en declaraciones que publicó el medio The Seattle Times.