Representantes de los once concellos gallegos vinculados al Camino Francés, en El Vaticano. EFE
14 noviembre, 2025
Los once concellos gallegos que sostienen el Camino Francés llevaron este miércoles a Roma algo más que cortesía institucional: le pusieron al papa León XIV una invitación directa para caminar con ellos en 2027, cuando vuelva a abrirse la Puerta Santa. La escena ocurrió en plena audiencia general, en la plaza de San Pedro, donde la delegación colocó en manos del pontífice una carta formal, una vieira de Sargadelos y un bordón jacobeo. La respuesta fue tan inesperada como diplomática: el Papa, sorprendido, dejó caer un “quizás” que ya bastó para encender el entusiasmo del grupo.
El viaje formaba parte del programa Almas del Camino, un intento de proyectar fuera de Galicia la dimensión cultural y espiritual de la ruta. Entre los asistentes estaban alcaldes, concejales y representantes de la Asociación Calle Mayor de Europa. La voz cantante la llevó Begoña Balado, concejala de Arzúa y recién estrenada presidenta de la Mancomunidade de Concellos Galegos do Camiño Francés, que acaba de tomar el relevo de Triacastela dentro del sistema bienal de rotación. La misiva entregada al pontífice había sido firmada por su antecesora, Olga Iglesias, pero el gesto ya le correspondió a Arzúa.
La propuesta es sencilla y ambiciosa a la vez: que León XIV recorra alguno de los tramos gallegos del Camino Francés, la ruta más transitada del universo jacobeo. Un eventual paseo del Papa tendría un valor simbólico enorme y, como subrayó la delegación, funcionaría como un mensaje de unidad, paz e integración en un tiempo necesitado de señales claras. Además sería un empujón monumental para el Año Santo 2027, cuando la festividad del Apóstol vuelva a caer en domingo y se active la liturgia del Jubileo con la apertura de la Puerta Santa.
En la comitiva figuraban, junto a Balado, el comisario de la iniciativa, José Tono Martínez; el vicepresidente de la Mancomunidade y teniente de alcalde de Melide, Xosé Igrexas; los alcaldes de Pedrafita do Cebreiro, Palas de Rei y Monterroso -José Luis Raposo, Pablo Taboada y Eloy Pérez-; la teniente de alcalde de Paradela, Ana Belén López; el secretario de Portomarín, Celestino Liñares, y el secretario de la propia Mancomunidade, Alfonso Alcalá. Un grupo compacto que aterrizó en Roma con un objetivo claro: abrir una puerta que, si el pontífice decide cruzar, colocaría a Galicia en el foco del mundo jacobeo como pocas veces antes.