15 julio, 2024
Quizás no es lo más conveniente rescatar en el día de hoy una expresión inglesa, pero lo cierto es que Luis De la Fuente ha acabado haciendo honor a esa que dice ‘From zero to hero’ (De cero a héroe).
Llegó a ojos de muchos como una suerte de interino, pensando en el corto plazo, como uno de esos profesores sustitutos que se incorporaban a mitad de curso y que a saber siquiera si llegaría a seguir en el cargo al final del mismo. Pues y tanto que sí.
Al final todo se reduce a la lógica deportiva que dicta que las victorias empoderan y acallan las críticas y es por eso que hoy ya nadie es capaz de rechistar ni cuestionar a un De la Fuente que simplemente fue dejando a todos en silencio.
Si bien es fácil halagar en el triunfo, no por eso deja de ser merecido y por eso hoy el técnico español merece mención por su trabajo, su idea, su capacidad para hacer creer a los jugadores y, sobre todo, crear un grupo con la fortaleza para conquistar un título de la forma en que se ha hecho. Bravo por Luis.