15 mayo, 2024
1417.- El arzobispo de Santiago D. Lope de Mendoza y el Concejo de la ciudad mandan construir el rollo, horca del monte Houriz, obligando a los “pedreiros e carpinteiros da dita cibdade é de seu xiro, que cada un deles dese para a axuda de dita obra dous días de labor sin levar por eles precio alguno” y al Concejo a que diese todos los materiales y servicios necesarios para dicha horca, cuyas cuentas suman 3.313 maravedís y dos dineros.
En su descripción de la condena de Juan Tuorum, el home santo, herrador de la Puerta del Camino y “condenado injustamente a la horca”, Neira de Mosquera recuerda en Monografías de Santiago. Cuadros Históricos que los habitantes de Santiago esperaban a las puertas de la cárcel la salida del diablo y suben en revuelta confusión la suave pendiente del monte de la Almáciga, apiñándose bajo la robleda del Concejo. “En esta época los delincuentes no recibían la ignominia (afrenta pública) sino la muerte en la cumbre solitaria del monte Houriz. Después de la horca llegaría el rollo”.
La picota, referenciada ya en las Partidas de Alfonso X, consiste, según la RAE, en una “columna de piedra o de fábrica, que había a la entrada de algunos lugares, donde se exponían públicamente las cabezas de los ajusticiados o los reos”.
El rollo, que la propia RAE admite como sinónimo de picota, consistía en un cilindro que se elevaba sobre el terreno rematada por una cruz, a semejanza de un cruceiro, y aunque surgido con una clara función jurisdiccional, acabó por ser usado también como instrumento de vergüenza pública y de horca.
1921. A los 66 años fallece en A Coruña el escritor Francisco Tettamancy, quizá el autor que con mayor fidelidad reflejó la sublevación de Galicia de 1846. Fue vocal de la asociación regionalista Liga Gallega en La Coruña y un destacado impulsor del monumento Mártires de Carral. En 1904 constituyó, con otros 42 socios, la Asociación de la Prensa de La Coruña, y fue miembro fundador y numerario de la primera Real Academia Gallega (1905-1906), institución en la que trabajó hasta su muerte.
1930.- El Seminario de Estudos Galego publica As cruces de pedra na Bretaña, de Castelao