
27 noviembre, 2025
Galicia no sufre un déficit de plazas universitarias en la carrera de Medicina y, de mantenerse el nivel actual de acceso a la Facultad de Medicina de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), el sistema formará más médicos de los que se necesitarán para cubrir las jubilaciones previstas a partir de 2028. Así lo afirmó este jueves la directora general de Planificación y Reforma Sanitaria, Sofía López Linares, durante su intervención en una comisión del Parlamento de Galicia.
Según explicó, la Consellería de Sanidad elaboró un informe basado en las proyecciones de jubilaciones médicas para los próximos años. Ese análisis concluye que la necesidad real de plazas de Medicina en Galicia debe situarse entre 300 y 400 anuales, una horquilla perfectamente cubierta por la USC, que este curso ofrece 403 plazas de nuevo ingreso.
López Linares subrayó que, si se mantiene la actual oferta y demanda de estudiantes, el saldo formativo será positivo, hasta el punto de que Galicia podría formar más médicos de los que el sistema necesitará en la próxima década.
Actualmente, las jubilaciones anuales en el Sergas —el organismo gestor de la sanidad pública gallega— oscilan entre 320 y 340 profesionales. Sin embargo, las proyecciones para el período 2025-2037 apuntan a una reducción progresiva, situándose por debajo de las 300 al año a medida que la pirámide de edad del personal sanitario se rejuvenece.
Al mismo tiempo, la llegada de nuevas promociones reforzará aún más el número de médicos disponibles. Hacia finales de esta década, según sus cálculos, podrían egresar de las facultades gallegas hasta 500 profesionales al año, lo que ampliará la distancia entre la oferta formativa y la capacidad de absorción del sistema sanitario.
La responsable autonómica insistió en que Galicia tiene claramente identificadas sus necesidades futuras. Por ello, rechazó que exista un problema de insuficiencia de plazas universitarias en Medicina.
“Galicia sabe cuándo y cuántos médicos va a necesitar”, afirmó, para remachar que la dificultad actual no reside en la formación de nuevos médicos, sino en la escasez de especialistas en determinadas áreas, un fenómeno que afecta también al conjunto del sistema sanitario español.