
6 noviembre, 2025
El Consello Galego de Pesca Continental, presidido por la directora general de Patrimonio Natural, Marisol Díaz, se reunió este miércoles en Santiago de Compostela para fijar las bases de la próxima temporada de pesca fluvial en Galicia, que comenzará el 15 de marzo de 2026 y se extenderá, con carácter general, hasta el 31 de julio. En el encuentro participó una amplia representación de los sectores implicados, y se analizaron las propuestas que formarán parte de la orden anual que regulará los períodos hábiles y las normas específicas para cada especie.
En el caso de la trucha, la temporada se abrirá el 15 de marzo y se prolongará hasta el 31 de julio, aunque las masas de agua catalogadas como salmoneras, de reo o de montaña retrasarán el inicio de la actividad al 1 de mayo. Los cotos de pesca intensiva y los tramos sin muerte mantendrán la actividad hasta el 30 de septiembre, y en los cotos con convenio la temporada también se prolongará hasta esa misma fecha en su modalidad sin muerte.
Uno de los acuerdos más destacados es la veda total del salmón en todos los ríos gallegos durante la temporada 2026. La decisión, justificada por los indicadores de abundancia registrados en los cursos fluviales de Galicia, responde a los resultados “especialmente bajos” detectados durante el último ciclo. La Consellería realizará un seguimiento exhaustivo de la evolución de la especie mediante diversas metodologías, como el uso de contadores automáticos ya instalados en los ríos Ulla, Eo y Landro. Además, está prevista la instalación de al menos dos nuevos dispositivos en 2026, ubicados en las presas de Bora, en el río Lérez, y A Freixa, en el río Tea.
Se mantendrá también el trabajo de la Estación de Ximonde (río Ulla), operativa desde 1993, dedicada al estudio de la especie tanto en adultos como juveniles. En otros ríos con población salmonera remanente se realizarán inventarios mediante pesca eléctrica para identificar posibles ejemplares jóvenes y evaluar su evolución.
En cuanto al reo, el período general será del 1 de mayo al 31 de julio, aunque algunos cotos mantendrán la actividad hasta el final de septiembre, siguiendo la dinámica de este año.
Durante la reunión también se recogieron las propuestas trasladadas previamente por los cuatro consejos provinciales, responsables de canalizar las demandas que llegan desde el territorio.
Otro de los puntos analizados fue el balance del Plan de manejo del cormorán grande, una especie que, según constató la administración, genera un impacto creciente sobre las poblaciones piscícolas gallegas, especialmente en peces salmoniformes. El objetivo de este plan es reducir la presión depredadora del ave sin comprometer su estado de conservación. Para ello, se actuó en ocho cotos repartidos por las cuatro provincias, realizando 32 recorridos de censado y aplicando diversas medidas contempladas en el plan, cuyos resultados fueron evaluados para ajustar futuras actuaciones.