
20 noviembre, 2025
La Diputación de Lugo ha propuesto a la Xunta de Galicia que ejerza su derecho de retracto sobre la parcela en la que se ubica parte de la torre medieval de Caldaloba, situada en el municipio de Cospeito, adquirida por la institución provincial en 2022, según informó la diputada lucense de Cultura, Iria Castro.
La institución provincial ha solicitado que la Xunta se comprometa “a garantizar y hacer efectiva la protección, conservación, restauración y consolidación de la Torre de Caldaloba, preservando su valor histórico y arqueológico”. Asimismo, reclamará el reembolso del precio de adquisición del bien, 106.000 euros, así como los gastos derivados de tasación, medición y de las gestiones de Registro y Notaría.
Iria Castro subrayó que “la compra de los terrenos por parte de la Diputación tenía como objetivo la incorporación de la torre al patrimonio público, para llevar a cabo un proyecto de consolidación y puesta en valor acorde con su valor histórico y simbólico”. La diputada añadió que esperan que el proceso de negociación se resuelva de forma inmediata, “para que la Xunta y el Ayuntamiento de Cospeito actúen ya sobre el bien y su entorno”.
La propuesta se enmarca en un proceso de negociación decretado por el Juzgado, tras la demanda presentada por el gobierno gallego en abril de este año. En dicha demanda, la Xunta acusó a la Diputación de “intentar aparentar” que actuaba para la rehabilitación de la torre, cuando, según el delegado territorial en Lugo, Javier Arias, “en este asunto fue siempre por detrás de la Xunta y del Ayuntamiento”.
Arias criticó que la Diputación se “inmiscuye en un proceso que teníamos en marcha, con el único afán de enredar y torpedearlo desde el primer momento”, ya que Xunta y Ayuntamiento habían firmado previamente un convenio de colaboración para la adquisición del 100% del Bien de Interés Cultural. Pese a ello, la Diputación compró en agosto de 2022 una tercera finca —propiedad de dos particulares— y lo comunicó a la Xunta días después.
La Torre de Caldaloba, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) a mediados de los años 90, se alza sobre la planicie de la Terra Chá, con más de 25 metros de altura.