
2 diciembre, 2025
La situación de la Atención Primaria volvió este martes al centro del debate parlamentario gallego, reavivando el enfrentamiento entre el PPdeG y los grupos de la oposición. Tanto BNG como PSdeG llevaron a la Cámara sendas iniciativas para reforzar este nivel asistencial, pero ambas fueron rechazadas por la mayoría absoluta del Partido Popular.
La sesión volvió a evidenciar la distancia entre los diagnósticos y prioridades de cada formación. El BNG defendió una moción que instaba a la Xunta a convocar todas las plazas vacantes en Atención Primaria y a incrementar progresivamente el presupuesto destinado a este ámbito hasta alcanzar el 25 % del total sanitario, un porcentaje que los nacionalistas consideran indispensable para evitar un deterioro irreversible del sistema.
La diputada del Bloque, Iria Carreira, apeló a un “cambio total de modelo” y exigió al Ejecutivo autonómico que “rectifique, no solo por miedo a huelgas y manifestaciones, sino para impedir el hundimiento de la Atención Primaria”. Carreira situó el problema como estructural y fruto, a su juicio, de una planificación insuficiente durante los últimos anos.
En paralelo, el PSdeG presentó otra moción centrada en la necesidad de incrementar el número de profesionales y adoptar medidas urgentes para reducir las listas de espera, cuyo empeoramiento, según los socialistas, ya se percibe y continuará agudizándose durante los próximos meses. La diputada Elena Espinosa alertó de un invierno “especialmente complejo” por la presión hospitalaria asociada a las enfermedades respiratorias.
Espinosa acusó además a la Xunta de facilitar “datos erróneos” sobre tiempos de espera y reclamó un sistema homogéneo de información que permita a todas las comunidades compartir datos con el Ministerio de Sanidad bajo criterios comunes.
Frente a las críticas, la portavoz del PPdeG, Encarna Amigo, defendió el “esfuerzo sin precedentes” del Gobierno gallego para “garantizar la mejor atención sanitaria posible”. Amigo aseguró que el principal obstáculo no es exclusivo de Galicia, sino de todo el Estado: la falta de médicos. “Si sobrasen médicos, Galicia no dejaría uno sin contratar”, afirmó, responsabilizando directamente al Gobierno central del déficit de profesionales.