16 noviembre, 2025
La Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (Iccat), integrada por más de 60 países, inicia este lunes en Sevilla su asamblea anual, una cita clave en la que se negociará el futuro de las pesquerías de especies emblemáticas como el atún rojo, el bonito o el pez espada. La reunión, que se prolongará hasta el 24 de noviembre y se celebra en formato híbrido, afronta un año particularmente decisivo para la gestión del atún rojo del Atlántico oriental y del Mediterráneo, una especie considerada un símbolo de recuperación tras décadas de sobreexplotación.
La Iccat —o Cicaa, según sus siglas en español— es la organización regional pesquera intergubernamental responsable de la gestión de las poblaciones de peces altamente migratorios, como los atunes. En ella participan tanto países ribereños como naciones interesadas en su explotación, y la Comisión Europea actúa en nombre de los 27 Estados miembros de la UE.
El debate central se centra este año en el reparto de la cuota de atún rojo. Los informes científicos de Iccat avalan un incremento del Total Admisible de Capturas (TAC), que podría situarse entre el 12 % y el 20 %. Así lo confirmó el presidente del organismo, Ernesto Penas, en una entrevista para el pódcast Efeagro Punto de Encuentro.
El TAC actual del atún rojo del Atlántico y del Mediterráneo se sitúa en torno a las 40.000 toneladas anuales, de las cuales España posee la mayor cuota entre los países europeos, con 6.783,67 toneladas. El Gobierno español defiende que el aumento debería alcanzar el 19,3 %, en coherencia con los datos de recuperación de la especie.
En España, la captura de atún rojo se distribuye entre diversos segmentos de flota: los cerqueros industriales, las tradicionales almadrabas, los barcos de cebo vivo del Cantábrico, los cañeros de Canarias, las artes menores del Mediterráneo y las embarcaciones artesanales del Estrecho.
El atún rojo es considerado un caso de éxito en la gestión pesquera. Su recuperación ha sido posible tras años de restricciones, esfuerzos coordinados y reducciones de capturas que impactaron en distintos sectores de la flota. Sin embargo, según Penas, los países “no pueden fallar ahora” y deben mantener una gestión rigurosa para garantizar la sostenibilidad.
A la negociación llegan dos bloques claramente diferenciados: por un lado, las potencias pesqueras tradicionales con fuertes flotas y derechos históricos, como la Unión Europea o Japón; y por otro, un grupo de países emergentes que buscan desarrollar sus posibilidades de pesca.
La asamblea también abordará la situación de otras especies. El bonito del norte se encuentra en un estado “excelente”, según Iccat, y el pez espada presenta una situación más favorable en el Atlántico norte que en el sur. Asimismo, se revisará el estado de diversas especies de tiburón, algunas consideradas sobreexplotadas.
Otro punto relevante será la gestión de los atunes tropicales empleados en la industria conservera, como el rabil (atún claro) o el patudo. El director gerente de la Organización de Productores Asociados de Grandes Atuneros Congeladores (Opagac), Julio Morón, afirmó a Efeagro que las tres pesquerías de atunes tropicales presentan una situación “buena”, por lo que la flota espera un aumento de la cuota de patudo.
Morón también reclamó la eliminación de la veda a los Dispositivos Concentradores de Peces (FAD), utilizados por la flota atunera para atraer bancos de peces. Sostiene que no existe “razón lógica” para mantenerla, dado que las poblaciones están en buen estado y su explotación ya se regula mediante TAC.