15 noviembre, 2025
La gripe aviar podría haberse convertido ya en “una enfermedad endémica en España”, según coinciden varios biólogos consultados por EFE. Los especialistas advierten de que existe registro de casos a lo largo de todo el año, con picos de contagios en periodos no asociados tradicionalmente a la migración de aves, lo que evidencia una circulación sostenida del virus H5N1 en el territorio.
Jorge Orueta, biólogo de SEO/BirdLife, recuerda que este mismo verano se detectó un foco del virus en Vizcaya, identificado en una gaviota, que obligó al sacrificio preventivo de otras 17 aves en contacto con ella. Un episodio ocurrido en agosto, fuera de cualquier periodo migratorio, que para Orueta ejemplifica el nuevo escenario epidemiológico.
El especialista señala que no se puede afirmar con certeza si el cambio climático incrementa o reduce el número de casos, pero sí que está modificando los patrones migratorios: “Especies que antes no coincidían ahora lo hacen, y eso puede propiciar encuentros que generen contagios y brotes en momentos en los que antes no ocurrían”. Además, apunta a que ciertos factores climáticos alteran la supervivencia del virus, destacando una “relación positiva entre las precipitaciones invernales y el aumento de probabilidad de aparición” del patógeno.
En la misma línea, Marcelino Cardalliaguet, delegado de SEO/BirdLife en Extremadura, señala que, aunque no hay evidencia directa que vincule el cambio climático con la gripe aviar, sí existen variaciones claras en la migración de las aves. La reducción de humedales disponibles provoca una mayor concentración de especies en áreas limitadas, situación que facilita la transmisión del virus y explica el incremento de casos en esta época del año.
La investigadora del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC-CSIC), Ursula Höfle Hansen, también ha constatado retrasos migratorios debido a las altas temperaturas del otoño. “Si las temperaturas siguen bajando, habrá más desplazamientos y probablemente más brotes”, advierte. Actualmente, observa “numerosos brotes activos en el centro y este de Europa”, y alerta de que aves migratorias procedentes de estas zonas podrían llegar ya infectadas.
Ante el riesgo creciente, el Gobierno ordenó el pasado jueves el confinamiento de todas las aves de corral criadas al aire libre, una medida preventiva que amplía la restricción aplicada desde el lunes anterior a 1.200 municipios considerados de especial riesgo.
Orueta considera la decisión “positiva” y recuerda que ya se adoptó en situaciones similares. Explica que el virus se transmite principalmente por contacto directo a través de heces, secreciones respiratorias o plumas contaminadas. Por ello, recomienda evitar que las aves compartan bebederos y separar a las anátidas de pavos y pollos, más sensibles al contagio.
Respecto al riesgo para la población, Höfle subraya que es “muy bajo”: no existe peligro por estar en el campo ni por consumir carne o huevos, ya que el virus se inactiva con la cocción y los productos de granjas sospechosas no llegan al mercado. Solo las personas con exposición prolongada a aves infectadas en espacios cerrados deben extremar precauciones y utilizar equipos de protección.
No obstante, organizaciones como Igualdad Animal han criticado el “confinamiento masivo” ordenado por el Ejecutivo, cuestionando su eficacia. Según sus portavoces, la crisis no se origina únicamente por las aves silvestres, sino que está “estrechamente ligada al modelo intensivo de producción”, por lo que consideran desproporcionado encerrar a los animales. Añaden que la medida “desincentiva” a las explotaciones que han apostado por mejorar el bienestar animal, como las granjas sin jaulas o con acceso al exterior.
Mientras tanto, el impacto económico sigue haciéndose notar. El precio del huevo, uno de los productos más sensibles a las oscilaciones del sector avícola, se ha encarecido un 22,5 % respecto al año pasado, convirtiéndose en el alimento básico que más se ha encarecido en los últimos meses, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).