7 noviembre, 2025
Tras casi un año de intensas conversaciones, la compañía pesquera Nueva Pescanova y los sindicatos CC.OO. y UGT han alcanzado un acuerdo histórico para la firma del primer convenio estatal del Grupo Nueva Pescanova España, un documento que unifica las condiciones laborales de la plantilla en un único marco común después de años de dispersión normativa.
El pacto, cuya acta final fue firmada este viernes, afectará a los trabajadores de Nueva Pescanova, Pescanova España y Novapesca Trading, dejando fuera únicamente a Insuíña, filial dedicada a la acuicultura marina. Según ha confirmado la compañía, este convenio aportará “un marco laboral común y equilibrado” a las diferentes sociedades que operan en territorio español, sustituyendo los nueve convenios previos por un único texto.
Desde la dirección del grupo destacan que este acuerdo “refleja la realidad de una empresa cohesionada y comprometida con un proyecto común” y supone un “mantenimiento y mejora de los derechos” de la plantilla. La empresa ha agradecido el “esfuerzo y espíritu constructivo” mostrado por la mayoría de partes implicadas, subrayando que el resultado fortalece tanto la equidad interna como la competitividad externa de la firma.
En el caso de Insuíña, se ha alcanzado esta misma semana un preacuerdo específico que sustituirá al convenio sectorial aplicado hasta ahora en la filial.
Por parte de los sindicatos firmantes, la valoración es “positiva”. Tanto CC.OO. como UGT destacan la complejidad del proceso negociador, que implicó la homogeneización de seis convenios de empresa y tres sectoriales. Además, recuerdan que la constitución de las mesas estatales fue avalada por una sentencia del Juzgado de lo Social número 6 de Vigo, conocida el mismo día de la firma, que desestima la demanda de otros sindicatos en contra de la negociación.
Según las centrales sindicales, el nuevo convenio aporta “estabilidad, equilibrio y simplificación” a los centros de trabajo de Galicia, Madrid y Valencia, sin retrocesos ni sociales ni económicos. El texto tendrá una vigencia de cuatro años, hasta 2028 inclusive, lo que dota a la plantilla de una mayor previsión en un momento en el que la compañía afronta “importantes dificultades”.
Entre los avances pactados figura una paga lineal de 475 euros que será abonada con la nómina de noviembre, así como la confirmación de incrementos salariales ya aplicados —como el 3,83 % de principios de año— y nuevas subidas del 2,5 % en 2026 y del 2 % en 2027 y 2028.
El convenio contempla también una reducción mínima de la jornada anual de 8 horas, que, en el caso de algunos centros como Valencia, alcanzará las 47 horas menos al año. Asimismo, se homogenizan las tablas salariales en todo el territorio, con especial impacto en Madrid y los centros valencianos de Catarroja y Paterna.
Pese a la unificación, se mantendrán las condiciones más ventajosas ya existentes en ciertos territorios, garantizando que no se produzcan recortes de derechos adquiridos.