Donald Trump ya visitó Santiago hace años, pero le prendimos fuego.
2 septiembre, 2025
Dwight D. Eisenhower (presidente entre 1953-1961), Ronald Reagan (1981-1989) y George H.W. Bush (1989-1993) participaron en su momento en actos oficiales en la capital de nuestro país y en encuentros con líderes españoles. Bill Clinton (1993-2001) también viajó a Madrid y a Palma de Mallorca en los años 90, mientras que Barack Obama (2009-2017) estuvo en la propia Madrid y en la base naval de Rota en 2016. También recientemente, en 2022, Joe Biden (2021-2025) visitó España para asistir a la cumbre de la OTAN.
Son solo algunos ejemplos, ya que otros presidentes como Nixon, Ford o Carter también visitaron en su momento España en citas que se convirtieron en auténticos acontecimientos mediáticos, al igual que lo han sido las recientes elecciones en el país que dieron como ganador a Donald Trump
El polémico magnate regresará así a la Casa Blanca tras su primer mandato y en los últimos días no se ha hablado casi de otra cosa que de esta victoria y del nuevo periplo en el que se adentra ahora Estados Unidos con la vuelta de Trump, quien ha sido la comidilla incluso dentro de la propia Galicia.
Está claro que nuestra comunidad no es ajena a la más rabiosa actualidad, aunque esta nos resulte bien lejana y, también, aunque no hayamos tenido la suerte de recibir la visita de ningún presidente estadounidense.
Porque no, por desgracia no hemos tenido aún el privilegio de recibir a ningún ocupante del célebre Despacho Oval en tierras gallegas, ¿o sí?
Bueno, digamos que más o menos… Visita, visita, en el sentido estricto de la palabra no hubo, pero sí que podemos destacar que el recién electo presidente Trump tuvo, en cierto modo, un paso efímero y festivo por nuestra capital compostelana.
Sí, Donald Trump ya estuvo en Santiago no hace tanto tiempo, pero en aquella ocasión terminamos prendiéndole fuego.

El candidato presidencial republicano Donald Trump durante un acto de campaña celebrado en Grand Rapids, Michigan. Foto: EFE
QUEIMA DO MECO
Fue allá por 2017, en su primer mandato en Washington, cuando el controvertidísimo Trump pasó unos cuantos días en Santiago.
Lo hizo durante los Carnavales y como protagonista de una célebre tradición compostelana que se desarrolla cada año con motivo de dichas festividades: a queima do Meco.
Como muchos ya sabrán, se trata de una emblemática celebración del Entroido (Carnaval) en Santiago en la que se quema una figura satírica conocida como el «Meco». Este muñeco, usualmente con características de cerdo, representa cada año un tema de actualidad o algún aspecto controvertido, con el objetivo de criticarlo humorísticamente y «purificarlo» mediante el fuego.
Dicha festividad incluye un desfile en el que el Meco es llevado en procesión por las calles de la ciudad, animado por comparsas y música popular, para ser luego expuesto en la Plaza del Toural. Finalmente, el miércoles de ceniza se produce la ceremonia de quema, donde los asistentes suelen vestir de luto como parte de la representación.
EL TRUMP SANTIAGUÉS
Y es que hace ya 7 años que el propio Donald Trump jugó un destacado papel en el Carnaval de la capital compostelana.
El Meco de aquel año, creado por José Manuel Méndez, representaba al presidente estadounidense subido a su «Trump Tower», la cual se encontraba rodeada de alambres de espino a modo de sátira. Por aquel entonces, la figura fue paseada por las calles del casco histórico el sábado 25 de febrero y luego depositada en el Pazo de Bendaña antes de su incineración.
Esta recorrió la Rúa Nova, Vilar, Senra, Doutor Teixeiro, República do Salvador y llegó finalmente a la Plaza Roja el 1 de marzo, mientras que la comparsa A Ruliña de Laraño participó en un desfile donde los acompañantes vistieron de riguroso luto.
Ya en la Plaza Roja, y con la animación de Ni Fu ni Fa, el Meco de Trump finalmente ardió, a pesar de la lluvia de aquella noche, para poner así el cierre al Entroido de 2017 en Compostela.
GORETTI, PIENSA EN 2025
Para bien o para mal, podríamos decir que esa breve e incendiaria visita y paseo del presidente Trump por Santiago es probablemente lo más cerca que hemos estado de recibir a un presidente de los Estados Unidos.
Qué cosas de la vida que hoy, ya 7 años después de aquel episodio, Donald Trump vuelve a estar más de actualidad que nunca por su contundente victoria, algo que nos trae a la memoria los recuerdos de ese Meco y ese Carnaval que hoy se ve tan lejano y, a la vez, tan presente por los acontecimientos.
No sería descabellado pensar que quizás, a raíz de su segundo mandato, el tan polémico Trump pueda volver a protagonizar esta tradición compostelana de cara a esta festividad para el próximo 2025.
Veremos. Sea como fuere, sí tenemos un par de certezas: que se antoja más que improbable que el propio Trump tenga planes para visitarnos presencialmente en este su segundo ciclo en la Casa Blanca y también que, conociéndola, no parece que a la regidora Goretti Sanmartín le hiciese demasiada gracia el recibir a un personaje como él en el Pazo de Raxoi…
Pero, también siendo sinceros, ¿acaso no sería tremenda esa foto de Trump con la Catedral de fondo y llevando el bordón y la vieira del peregrino?
Vamos, alcaldesa, descuelga el teléfono y pega un toque a la Casa Blanca, al menos por intentarlo… Que no solo somos hospitalarios con todo el mundo, sino que el espíritu del Camino y de esta ciudad es capaz de transformar a las personas. Sí, seguro que incluso a una tan particular como el presidente Trump.